En BLOG MUNDI, tocan un tema muy actual y que es necesario concienciarnos (yo me incluyo el primero), para no abusar de el trabajo que realizan los demás, aunque muchas veces (en mi caso al menos), es por falta de tiempo y no por mala voluntad:
Un pingback es una herramienta de comunicación y notificación, se diferencia del trackback en que éste debe realizarse manualmente mientras que el otro es automático.
Con el crecimiento de la blogosfera a diario se crean numerosos blogs. Muchas bitácoras tienen detrás a gente deseosa de formar parte, aunque algunos con poca intención de aportar su propio granito de arena. Junto con la creación de nuevos blogs de calidad, crece el spam, los spammers y la copia de contenido.
De hecho, a veces es tan lamentable y ruín la forma de copiar que recibes un pingback de un blog y tu, fiel a tu costumbre, visitas a quien te enlaza. Es una forma de descubrir nuevos blogs y de agradecer con tu tiempo a quien te ha citado. Sin embargo, en raras ocasiones la sorpresa es aún mayor. Al llegar al blog en cuestión descubres que los posts se parecen sospechosamente desde la primera palabra hasta la última a los de tu propio blog. Lo siguiente que piensas es que después de copiarte el blog entero, en forma de agradecimiento, ha decidido enlazarte en una demostración de absurdez. Pero resulta más gracioso descubrir que la referencia que te ha dedicado es un enlace que hubiera sido interno en tu blog convertido en un pingback en el suyo hacia el tuyo.
No queda más que pensar que es curiosa la forma en que determinadas herramientas cumplen una función distinta a su fin pero de una forma muy efectiva y que lo otro acabará cayendo por su propio peso.




