Herramientas web para hacerte la vida más fácil

13, marzo, 2012

Cada día te encuentras con diferentes tareas en las que necesitas alguna aplicación que te facilite las tareas. Es por ello que con la proliferación de Internet han aparecido nuevas aplicaciones que te facilitan la vida en lo que al día a día se refiere. Para esto precisamente han surgido las que conocemos como herramientas web o aplicaciones online. Son completos programas que podemos ejecutar desde el propio navegador. Esto nos aporta la ventaja de no necesitar la instalación en nuestro equipo, sino que bastará tan sólo con acceder a una página web y comenzar a trabajar directamente.

La mayoría de estas aplicaciones, además, son gratuitas y hay que tener presente que incluyen funcionalidades muy diferentes según sea nuestra necesidad. Por ejemplo, es interesante poder encontrar colecciones de iconos para preparar nuestras webs, editores de fotografía online o repositorios de plantas medicinales para cualquier dolencia o aspecto de nuestra salud que queramos cuidar, para planificar online una dieta o plan alimenticio, etc.. Sin duda la diversidad es su gran ventaja y remarcamos que también es importante el bajo precio que supone. Por todo ello recomendamos ante todo recurrir a estas herramientas cuando tengamos que trabajar fuera de nuestra casa, sin tener posibilidad de instalar un programa y aún más si queremos hacer esto sin perder demasiado tiempo.

Anuncios

Sitios web para compartir archivos

11, julio, 2007

Esta mañana me ha sorprendido un articulo escrito por Benyi Arregocés Carrere y publicado en CONSUMER, que da un repaso a los diversos servicios que permiten compartir contenidos entre los usuarios, en lo que constituye una alternativa sencilla al P2P (Peer-to-peer), aunque con algunas contrapartidas (inclusión de anuncios que sostienen económicamente este tipo de servicios)

Decenas de sitios web (su mayor parte en inglés), permiten a los usuarios compartir los grandes archivos que se manejan en la fotografía, la música o el vídeo. De esta manera, con un proceso muy sencillo y gratuito en sus versiones básicas, los internautas cuentan con otra alternativa para compartir con sus allegados archivos multimedia.

Enviar archivos vía web

Una de las consecuencias de la extensión de la banda ancha y de que Internet sea cada vez más audiovisual reside en que los usuarios manejan archivos de mayor tamaño. De esta forma, en la actualidad las situaciones en que se necesita enviar grandes archivos a familiares o amigos son más habituales. Por ejemplo, vídeos de acontecimientos que ocupen más de 200 Megabytes, las fotos de las vacaciones, que pueden pesar otros 200 Megabytes, o los discos preferidos, que pueden rondar los 40 Megabytes cada uno.

Con archivos de semejantes dimensiones, el correo electrónico no sirve como alternativa, porque no está pensado para transferir archivos tan grandes y la mayor parte de los proveedores limitan el tamaño de los archivos que se pueden adjuntar en cada mensaje.

Los usuarios más avanzados disponen de dos soluciones para afrontar este tipo de envíos. Recurrir al protocolo FTP (File Transfer Protocol), ideado para transferir archivos, o a alguna de las redes de intercambio P2P.

Sin embargo, en ambos casos se requieren tanto programas específicos como conocer su manejo para mandar satisfactoriamente los archivos. Además, el inconveniente del P2P y el FTP estriba en que el envío debe ser sincrónico, lo que obliga a que las personas coincidan conectadas.

Alternativas web

Ante estas pequeñas dificultades, varios sitios web ofrecen alternativas mucho más sencillas, dirigidas a usuarios que no quieren ninguna complicación. Así, la persona interesada, que con frecuencia ni siquiera debe registrarse, sólo tiene que subir el archivo al servidor del sitio web en cuestión, a través de un sencillo formulario.

Éste le proporciona un enlace, que será al que tengan que acudir los destinatarios para obtener los contenidos. Esta acción se puede efectuar sin importar que el remitente haya desconectado, con lo cual se trata de una opción interesante en los casos en que se requiera flexibilidad.Entre las decenas de alternativas gratuitas que los usuarios pueden utilizar son populares Megaupload, que permite enviar archivos hasta 500 Megabytes y Rapidshare, que lo limita hasta los 100 Megabytes.

Además, otras muchas empresas ofertan servicios con capacidad para enviar centenares de Megabytes: como:

  • Badongo: Este sitio permite un amplio límite de descarga, que se convierte en ilimitado en la versión de pago premium. Existe una categoría de ‘afiliados gratis’, que dejan su perfil en el servicio, que ofrece 12 Gigabytes al día. Los no afiliados tienen 4,8 Gigabytes al día. Por otro lado, la velocidad de transferencia no es limitada por el servicio cuando se usa pagando (su límite es el de la conexión del usuario); algo que sí ocurre en las opciones gratuitas, donde el límite es de 500 Megabites por segundo. El precio de una tarifa premium es de 9,99 dólares al mes, aunque con descuentos si se compra por varios meses.
  • GigaSize: Tiene dos opciones, la gratuita, con límite de descarga de 1,5 Gigabytes al día, y la de pago, con descarga ilimitada. En la versión gratuita los archivos se pierden a los noventa días, cosa que no ocurre con la de pago. Además, en la de pago no hay que visionar la publicidad.
  • ifPost.com: Es gratuito y no tiene límite de descarga, pero sólo permite subir un Gigabyte al día. A su favor, además, tiene el permitir compartir muchos archivos a la vez.
  • in.solit.us: Es un sito para compartir archivos gratuito e integrado en la línea del software social. Permite organizar los archivos por tags (etiquetas) y también definir quiénes pueden acceder a los archivos subidos, o bien si puede acceder todo el mundo.
  • Twango: Permite subir de modo gratuito, con un límite de 100 Megabytes, pero presenta la posibilidad de usar un reproductor multimedia online, tanto para vídeos, música e imágenes.

Pando, una alternativa singular

Pando es un programa que mezcla el concepto de compartir archivos vía web con el P2P, de forma que los usuarios se descargan una aplicación que posteriormente gestiona el envío y la recepción de ficheros, con el apoyo de los servidores de Pando cuando el usuario se desconecta, para que la transmisión de los archivos continúe.

Se trata de una alternativa con menos restricciones que las basadas únicamente en sitios web y que permite transferir archivos y carpetas enteras de hasta 1 Gigabyte, en su versión gratuita, aunque se precisa que el receptor instale el programa y los archivos sólo se encuentran disponibles entre 7 y 30 días, según el modo en que se haya enviado el enlace para la descarga.

Publicidad y restricciones

Las alternativas web para compartir archivos constituyen la antítesis a las redes de intercambio P2P. En estas últimas, las personas deciden qué contenidos intercambiar, sin ningún tipo de límites, a menos que ellas mismas decidan imponerlos.

Esta libertad contrasta con la centralización de estas empresas, que imponen sus propias condiciones, que deben ser aceptadas por las dos partes. A cambio, los sitios web ofrecen una mayor facilidad de uso, un aspecto que se debe considerar, sobre todo en el caso de los usuarios que no quieran complicaciones y que no estén habituados al manejo de los programas P2P.

Entre los inconvenientes que deben afrontar las personas que emplean estos sitios web se encuentran la obligación de esperar un tiempo prefijado (de 15 a 45 segundos) antes de que comience la descarga de cada archivo, momentos estos que los dueños de los sitios quieren aprovechar para que el usuario mire la publicidad.

También se debe comprobar el dato del número máximo de personas que pueden recibir el archivo, porque algunos servicios lo restringen con el objetivo de no saturar sus servidores.

Con el mismo fin, y para evitar que máquinas programadas saqueen su ancho de banda, en muchas descargas se solicita que el destinatario introduzca las letras y números que aparecen en un captcha.

Por otro lado, este tipo de servicios brindan herramientas para que su uso resulte todavía más sencillo. Por ejemplo, algunos sitios ofrecen la integración de una opción en los menús contextuales de Windows, de manera que al hacer clic en el botón derecho del ratón encima de algún archivo, se pueda subir directamente al servidor en cuestión; o proporcionan programas para realizar de forma más rápida el envío de archivos.

Utilidad como disco duro virtual

El tiempo durante el que el archivo estará disponible públicamente constituye otro de los límites de estos sistemas, que puede oscilar desde el escaso lapso de cinco minutos hasta el año entero.

Este valor se debe tener en cuenta cuando se deseen enviar archivos a personas que no utilicen con frecuencia Internet o que temporalmente no puedan acceder a ninguna conexión.

Por otra parte, el usuario puede utilizar estos servicios como un disco duro virtual o para realizar copias de seguridad y volcarlas en Internet en aquellos sitios en que los archivos permanezcan en el servidor durante bastante tiempo.

Versiones de pago, más características y sin publicidad

La mayor parte de estos servicios dispone de versiones que ofrecen más prestaciones y eliminan la publicidad a cambio de una cuota mensual o anual. Así, entre las diversas mejoras que proponen se encuentra el aumento del tamaño de los archivos que se pueden enviar, la mayor duración de los mismos en el servidor o el incremento del número máximo de destinatarios.

Incluso se llega a ofrecer servicios especialmente adaptados a sitios web y blogs, de forma que ahorren ancho de banda por albergar los archivos audiovisuales y después enlazarlos desde su sitio.

Además, en servicios como Megaupload, premian a los usuarios de pago que consigan un cierto número de descargas de sus contenidos, con suscripciones gratuitas o, incluso, dinero en metálico.

De esta manera, estos servicios configuran tres tipos de usuarios con diferentes privilegios: los que no se inscriben, pero que pueden tanto enviar como recibir archivos, los registrados con una cuenta gratuita y los de pago.

De todas maneras, un usuario medio puede funcionar perfectamente con los servicios básico y gratuito de este tipo de empresas, cuya capacidad de envío media ronda los 100 Megabytes.

Asegurarse la privacidad

Entre las decenas de sitios web que ofrecen los servicios para enviar y descargar grandes archivos, los consumidores deben fijarse en las condiciones del servicio y en la política de privacidad que establezcan estas empresas, sobre todo en el caso de que se desee enviar archivos importantes o íntimos.

En caso de que se quiera realizar un envío de información sensible o almacenarla como copia de seguridad, es importante revisar que el servicio tenga los archivos encriptados en su servidor, de manera que si un ‘cracker‘ entra en el sistema no pueda poner en peligro la privacidad del usuario.

Por otro lado, estas empresas se encuentran en el punto de mira de las sociedades de gestión de derechos de autor y de las industrias culturales. Por ello, los sitios web se cubren las espaldas con la solicitud de que no se intercambie ningún archivo que tenga Copyright, aunque en la práctica se pueden encontrar tanto canciones de artistas famosos como películas de estreno.

Buscadores de archivos

El uso de los servicios de los sitios web para compartir archivos ha propiciado la creación de buscadores que rastrean los contenidos que se albergan en estas páginas, un extra que no ofrecen estos sitios para evitarse problemas con las sociedades de gestión de derechos de autor, que los acusan de albergar contenidos protegidos.

De esta manera, se han lanzado metabuscadores que realizan su labor en varios de estos servicios. Algunos como Shareminer o Daleya.com, que buscan en una docena de los sitios web que permiten compartir archivos, se basan realmente en Google y no han desarrollado un verdadero buscador.

Lo único que hacen es automatizar el proceso de búsqueda introduciendo las palabras que vinculan el archivo deseado con el sitio web en cuestión (por ejemplo, ‘rapidshare.com files’).

Para encontrar buscadores específicos, se debe recurrir a servicios como Funfail, OneClickFiles.com, FilesBot.com o RapidshareR.org, que trabajan sobre Rapidshare y Megaupload, entre otras empresas. Otros sistemas se centran en uno de estos servicios, como Rapidosearch o FilesTube, que rastrean en Rapidshare.