Los mapas de Google Earth para crear arte

17, mayo, 2012

Tal como nos anuncia el diario 20minutos (leer noticia), ahora Google Earth también resulta de utilidad para los artistas. Se trata de una iniciativa que ha tomado el artista chino Lu Xinjian tomando como referencia algunas de las ciudades más importantes del mundo, sobre todo de Europa. Sin duda el resultado es una interesante comosición, que dificilmente podremos adivinar que proviene de una imagen captada mediante la aplicación Google Earth. Sin embargo este artista superpuso la imagen para comenzar a preparar sus obras artísticas.

Este es un ejemplo de este “arte” made in Google Earth, sin duda no tiene desperdicio como nueva tendencia:

La ciudad de París:

Pintura con el mapa de Bruselas:

Recopilación de las pinturas de los diferentes planos de otras ciudades:

Sin duda resulta bastante curiosa esta creación, algo bastante innovadora. Podemos probar nosotros mismos esta idea siguiendo, por ejemplo, los mapas de Europa donde encontramos las grandes ciudades con formas totalmente irregulares. Seguramente por ello este artista chino ha optado por utilizar en su mayoría ciudades europeas, con líneas mucho más irregulares y por tanto llamativas que ciudades como las norteamericanas.

Está claro que esto no es el comienzo de estas creaciones artísticas, más bien podríamos decir que se trata de un fenómeno cada vez más utilizado, el uso de las nuevas tecnologías y aplicaciones para la creación de arte cada vez más sorprendente, ofreciéndonos formas y nuevas figuras que nunca antes habíamos visto.


Los modelos de cartas hoy en día

10, abril, 2012

Con la llegada de Internet y el correo electrónico el uso de los modelos de cartas ha caído considerablemente. Hay que recordar que se trata de un formato escrito que ya no cuenta con la gran comodidad de escribir en nuestro propio ordenador y enviarlo directamente a una dirección de email, en lugar de tener que buscar un buzón de correos o una oficina que se encargue de hacer llegar este escrito a su destino.

En primer lugar el correo electrónico es mucho más económico, pues basta con disponer de una conexión a Internet que nos permita enviarlo. En segundo lugar, este sistema de correos electrónicos es mucho  más rápido, al enviarse al instante, en apenas segundos, a su destinatario. Por ello podríamos esperar que el uso de un modelo de carta haya caído en desuso. Sin embargo esto no es así necesariamente, pues en muchos casos las pautas aplicadas a los modelos o formatos escritos son igualmente aplicables al sistema electrónico, donde debemos plantear una estructura concreta, seguir consejos útiles como evitar faltas de ortografía o errores gramaticales así como cuidar el respeto que mostramos a nuestro objetivo, en función de la finalidad del email.

Además, existen algunos trámites en los que aún puede ser necesario entregar un  modelo escrito. Esto es muy habitual en el ámbito laboral, por ejemplo para presentar un modelo de carta de renuncia ante nuestros superiores, de modo que cesemos nuestra actividad en la empresa para la que trabajábamos hasta ahora. Para que este proceso sea todo lo efectivo que podríamos esperar, deberemos entregarlo en persona, sin pasar por correo electrónico incluso ni correo ordinario, a no ser que estemos ante algunos casos de trabajo a distancia.

Está claro que con el auge de las nuevas tecnologías algún día evitaremos muchos trámites y protocolos que harán desaparecer casi en su totalidad a las tradicionales cartas, sin embargo aún es recomendable que sepamos redactar una correctamente.


Diez formas de espantar a un usuario

20, septiembre, 2007

En BAQUÍA, he leído sobre diez formas de espantar a un usuario, que es necesario tener en cuenta si no queremos perder a unos cuantos usuarios y que por lo tanto los tendremos presentes a la hora de colocar algunos elementos en el diseño y apariencia de nuestra página.

Ya paso el tiempo de los gifs animados y los frames, pero todavía existen unos cuantos elementos del diseño de una página web que pueden asustar al usuario más pintado y provocar que salga corriendo.

Recordemos que un usuario que huye de nuestra web, es posible que no vuelva nunca más, por lo que debemos tener en cuenta los factores que pueden provocar su huida. En Binary Moon nos recuerdan diez elementos básicos a tener en cuenta en el diseño de una web para respetar al usuario:

  • Vista previa de de los enlaces: existen programas, como Snap.com, que permiten previsualizar en una pequeña ventana la página a la que dirige un enlace. Esta aplicación puede resultar molesta porque ralentiza la carga de las páginas e interfiere en el contenido que estamos leyendo. Se puede bloquear mediante la configuración de las cookies o, más sencillo, utilizando el plug-in Adblock de Firefox.
  • Exceso de publicidad: los anuncios no son malos, salvo que saturen la página y se impongan por encima del contenido. Los molestos pop-ups han perdido relevancia, pero los interstitials que ocupan toda la pantalla y retrasan diez segundos la información que queremos ver pueden ser una perfecta invitación a cerrar la ventana.
  • Anuncios desplegables: una forma de publicidad traicionera, son esas cortinillas que se despliegan desde un banner lateral o superior, y que en sus formas más retorcidas esconden o camuflan, a cambio de sumar engañosos clics, el aspa en la que hay que pinchar para cerrarlas.
  • Anuncios en el texto: otra forma de despistar a los lectores es introducir anuncios con la apariencia de hipervínculos, que se pinchan sin tener claro si pertenecen al texto introducido por el editor o no.
  • Feeds RSS: no cabe duda de la utilidad de aplicaciones como del.icio.us o Twitter, pero resulta un tanto molesto suscribirse a feeds que incluyen suscripciones a estos servicios, básicamente porque no es la información que queremos recibir.
  • Mala navegación: sucede tanto en blogs como en todo tipo de páginas: logos que no enlazan con la página de inicio (prácticamente un estándar aceptado universalmente), navegación interna defectuosa, errores en la clasificación de los contenidos… Siempre queda algún detalle que pulir.
  • Archivos: para los blogs no es difícil clasificar la información antigua, ya que la mayoría se configuran con plantillas estandarizadas que incluyen categorías de archivos. Pero muchas webs fallan tanto en el acceso como en la archivo de sus históricos, y a menudo es más práctico localizar un contenido a través de Google (lo cual resta tráfico) que en la propia web.
  • Contraste en el texto: utilizar fuentes pequeñas y contrastes bajos puede resultar atractivo desde el punto de vista del diseño, pero puede ser un problema a la hora de leer, dependiendo de la configuración del monitor de cada usuario.
  • Textos largos: las líneas quilométricas o los párrafos con apariencia de muro de hormigón son una de las mayores pesadillas para un lector. Hay que utilizar siempre el número justo de palabras, y no olvidar refuerzos que aligeran la lectura, como el uso de negritas o el interlineado.
  • Información: principalmente relacionada con la fecha en que se crea un artículo, que a menudo pierde sentido con el paso del tiempo. También hay quien echa en falta el nombre del autor, la categoría a la que pertenece el contenido o los tags relacionados, por aquello de profundizar en el tema en cuestión.

¿Donde van los bloggers muertos?

17, septiembre, 2007

A través de MENÉAME me entero de la siguiente noticia que aparece en Orsai, aunque no es actual y puede parecer un poco melancólico, nos hace reflexionar:

Hace unos años (12/May/2005), en Estados Unidos, asesinaron a un blogger. La noticia apareció en la prensa. El muerto se llamaba Simon, y la policía pudo dar con el criminal porque la víctima, antes de morir, nombra a su verdugo en su último post: “El ex novio de mi hermana está aquí, fumando y recorriendo toda la casa; suerte que se irá pronto”, escribía ingenuamente el blogger. Por lo visto tuvo tiempo de darle al botón enviar antes de que su cuñado le partiera la cabeza con un picahielo.

El asesino se llama Jin, y también mató a la hermana del blogger. Los mató a los dos y se fue lo más tranquilo a su casa, a mirar la semifinal de la NBA. Creía no haber dejado huellas, creía haber quitado, limpiado y borrado todos los rastros en la escena del crimen, pero algo se le escapaba: no sabía que Simon lo había mencionado en su blog, a las 5:05 pm, mientras él fumaba y recorría la casa, media hora antes de matarlos. El asesino no sabía que había quedado una huella delatora, una especie de venganza o boomerang, en el texto póstumo de su víctima.

ultimo-post.png

El blog de Simon es una bitácora personal como las hay a millones. Simon tenía diecinueve años, era hijo de un padre chino y una madre americana, le gustaba la informática, el tenis y el estudio de los idiomas. Escribía casi todos los días en su blog; los textos eran cortos y lo leían unos pocos amigos. Su penúltimo post tuvo 10 comentarios. El último, en cambio, el famoso post-mortem, al día de hoy ha alcanzado 4256 mensajes de lectores. La gente ha leído la noticia en la prensa y ha ido a escribirle cosas al muerto. Su bitácora se ha convertido en una especie de velatorio permanente.

Cuando se muere un blogger, se muere también la contraseña de su blog, es decir: muere la posibilidad de modificar el texto, y entonces ese espacio en internet deja de pertenecer a un vivo, para comenzar a ser patrimonio de todos.

Así que por mucho que volvamos al blog de Simon (si has guardado su dirección en los favoritos) te encuentras la página igual. Por que ya no puede escribir.

Todo esto me ha llevado a pensar que un día, dentro de unos treinta o cuarenta años, internet estará lleno de blogs a los que se les habrá muerto el dueño. Bitácoras a la deriva del tiempo, textos inconclusos que acabarán diciendo “mañana les cuento algo que me ha causado mucha gracia”. Y después nada. Después un silencio eterno. Los lectores no sabrán nunca que el blogger ha muerto. Los lectores pensarán que se ha cansado, o que le han cortado la banda ancha, o que ya no quiere escribir. La muerte rondará en silencio, congelando las historias cotidianas, cortando la continuidad del home, confundiendo al caché de Google.

Esta bitácora, sin ir más lejos, esta misma que ahora escribo y ustedes leen, un día de este siglo será la bitácora de un muerto. Es extraño decirlo de este modo, e incluso redactarlo naturalmente, pero es la pura verdad.

Y si seguimos fantaseando con el paso del tiempo, notaremos enseguida otras novedades a las que no prestamos atención, pero que en el futuro serán moneda corriente. Por ejemplo, que los blogs de nuestros hijos tendrán un link a nuestra bitácora, una vez que ya no estemos en este mundo. Y también los blogs de nuestros nietos tendrán, en el menú de la derecha, un apartado en el que dirá: “Ir al blog del abuelo”.

¿Cuántos comentarios acabará teniendo mi último artículo? ¿De qué hablaré ese día que será, sin que lo sepa, la víspera? ¿Será un texto gracioso, como el del lunes, o un poco melancólico como este de hoy? ¿Moriré, acaso, en mitad de la redacción de una historia que nadie podrá leer? ¿Alcanzaré a decir alguna vez exactamente lo que siento, sin disfrazarlo de banalidad?

Se me han cruzado muchísimas preguntas por el estilo mientras leía anoche la noticia del blogger asesinado. Muchísimas preguntas.


Herramientas para verificar el contraste de color en tu diseño web

13, septiembre, 2007

En BLOG VECINDAD… encuentro un enlace a 10 colour contrast checking tools to improve the accessibility of your design de 456 Berea St. que nos muestra algunas herramientas en línea para verificar el contraste para que tu contenido se puede leer bien. El que exista un buen contraste entre el texto y el fondo, es uno de los elementos primordiales en la accesibilidad de una página


Las fotografías digitales

6, septiembre, 2007

Antonio Espejo en EL PAÍS, comenta que Unas vacaciones sin fotografías (digitales, claro), no son vacaciones. A la vuelta hay que enseñar a los amigos dónde hemos estado, a quién hemos conocido y, sobre todo, esos maravillosos paisajes que han desfilado delante de nuestros ojos.

¿Quién no tiene una cámara digital ya? ¿O un teléfono con cámara? La fotografía digital es uno de los fenómenos que más rápidamente se han popularizado. En apenas ocho años, todo el mundo se ha comprado alguna. Las hay muy asequibles que tienen suficiente calidad para imprimir las fotografías a un tamaño más que aceptable, además de poderlas ver en el ordenador, en la televisión o mandárselas a los amigos o familiares en un correo electrónico. En esta época de vacaciones es cuando se hacen más fotografías, bueno es tener en cuenta algunos consejos.

Lo bueno, si breve…

Uno de los mayores vicios que se adquieren con una cámara digital es disparar fotografías sin importar cuántas se hacen. Las tarjetas de memoria son económicas y tienen la ventaja de poderse borrar y reutilizar, mientras que los carretes eran únicos y cada disparo suponía un original. El resultado de hacer clic muchas más veces no suele mejorar la imagen final, lo único que se consigue así es tener que pasarse un buen rato borrando en la cámara, o en el ordenador, todas las fotografías que no interesan y de las que seguramente no se sacará ninguna copia en papel, ni en ningún otro soporte. Cuando vea algo interesante que quiera fotografíar, intente imaginarse primero el resultado, piense antes en la fotografía que realmente le gustaría obtener y, después, trate de encuadrar lo mejor posible ese pensamiento en la pantalla o en el visor de la cámara y empiece a disparar entonces. Como podrá ver el resultado inmediatamente -ésta es la mayor virtud de la fotografía digital-, elimine al momento las malas y conserve sólo aquellas imágenes que realmente considere interesantes.

La vuelta a casa

Ahora, que no hay que revelar ningún carrete, y las copias se pueden hacer en casa, pero es recomendable que se encarguen, a un laboratorio profesional. Ahorrará dinero y tendrá garantía de calidad. Además, las puede pedir cómodamente desde su propia casa, a través de Internet, en uno de los laboratorios on-line que ya abundan en España. Lo que sí tendrá que hacer es una selección de todas las fotografías digitales y arreglar un poco las que lo necesiten. Todos los sistemas operativos traen programas gratuitos que permiten ver rápidamente todas las fotografías, a los que hay que añadir los programas que suelen venir incluidos con la propia cámara. Sólo con conectarla al ordenador (o el lector de tarjetas de memoria), el ordenador la detectará y le ofrecerá abrir algún tipo de aplicación para ver el contenido.

Copiar y guardar

Lo primero sería trasladar al ordenador todas las fotografías tal cual, sin ningún tipo de manipulación, ni edición, y sin borrarlas de su lugar original hasta que no esté seguro de haber guardado la copia correctamente. Así evitará pérdidas irreparables. El siguiente paso sería una selección de las imágenes que realmente le interesen y borrar las demás. A partir de aquí podría agruparlas o clasificarlas por grupos de motivos, de fechas, de lugares, etcétera y darles un nombre representativo. Por ejemplo, puede crear una carpeta que diga Playa y colocar todas las referentes a ese tema. Hecho esto, seleccione todos estos archivos (las fotografías) y haciendo clic, con el botón derecho del ratón (en Windows), escoja Cambiar nombre y escriba Playa de… (lo que desee). Haga clic en Intro y todas las fotografías seleccionadas cambiarán su nombre por el nuevo y añadirán automáticamente un número detrás para diferenciarse. Así tendrá todas las fotografías que le interesan ordenadas y con carpeta y nombre descriptivo.

Edición

A partir de aquí puede abrir su programa de edición favorito, el que traiga el sistema operativo por defecto o, si lo prefiere, descargarse uno de Internet, como el popular Picasa de Google. También puede recurrir a la casa Adobe y descargar su programa gratuito Photoshop Album Starter Edition 3.2, o bien, si se atreve con cosas mucho más complicadas, optar por una versión de prueba del resto de programas. En cualquier caso, los retoques más habituales son asequibles desde cualquiera de ellos. Entre los más importantes estarían el recortar y enderezar la imagen, corregir el color, el contraste y el brillo y/o eliminar los ojos rojos de las fotografías con flash. Con esto es suficiente la mayoría de las veces. La edición más profesional requiere de un programa especializado y caro y el control de un especialista.

Todo bien guardado

Cuando acabe de editar todas las fotografías, grabe los archivos en un CD/DVD, disco duro externo o similar, e identifíquelos. Aunque todo este proceso es el más tedioso, con un poco de práctica no resulta demasiado largo y permite tener siempre a mano todas las fotografías en perfecto estado y bien ordenadas. A partir de aquí puede encargar copias en papel, usar su propia impresora, mandárselas a los amigos en un correo electrónico e incluso colocarlas en una página especializada de Internet como Flikr, y compartirlas con todos los que desee. Pero no es el único sitio, también tenemos  Zoomr, Picasa Web Albums y Photobucket.


4.000 millones de líneas telefónicas en todo el mundo

5, septiembre, 2007

En 20MINUTOS he leído que el crecimiento exponencial del número de líneas de móvil en los países en desarrollo ha contribuido decisivamente a multiplicar por cuatro el número de líneas telefónicas existentes en la última década. En total hay 4.000 millones, según un informe de la ONU recogido por Seattle Times .

Las cifras proceden de la Unión Internacional de Telecomunicaciones , organismo dependiente de Naciones Unidas que tiene constancia de la existencia de 1.270 millones de líneas fijas y 2.680 millones de líneas móviles.

El estudio no llega a una conclusión clara sobre el número de personas en el mundo que tienen acceso al teléfono, pero señala que lo más común es que una misma persona tenga tanto fijo como móvil, por lo que la cifra estaría muy por debajo de la de 4.000 millones de líneas.

La tecnología móvil ha permitido la llegada del teléfono a países donde antes era imposible desplegar líneas fijas por su alto coste. Por eso el 61% de los usuarios de móvil están en países en desarrollo. Sólo entre China e India han sumado 200 millones de suscriptores en el primer trimestre de 2007.

El informe también señala que más de 1.000 millones de personas utilizan Internet en el mundo. Explican además que, de forma análoga a como sucedió con los móviles, el desarrollo de tecnologías inalámbricas está permitiendo la llegada de la Red a lugares como África.